El mundo es una bola grande
Poemas infantiles que no son para niños
Marcos A. Blonda escribe un poema-crónica: narra la vida cotidiana de un barrio marginado de esta monstruosidad urbana que ha sido nombrada como Gran Santo Domingo. A través de los ojos de una niña, quien cuenta la historia de su familia y de su calle, transcurre la violencia, la marginalidad, la derrota, la tristeza. Un panorama gris con apenas haces de luz que iluminan la desilusión y la rabia que se conjuga en este breve, pero intenso, texto. Blonda pone acá la metáfora certera para poetizar, para intentar poetizar, esta historia nuestra de cada día en los que nos violentan, nos ultrajan, nos asesinan.