Doce cuentos de almas grandes
Cuentos cortos
Con resonantes logros en su haber, el exitoso cosechero se ufanaba de sus conocimientos en el Agro, y del dinero que había producido, con cultivos de ciclo corto, cómo tomates y ajíes. Según él, nadie se le acercaba, cuando de sapiencia en el área mencionada se trataba. Dado que sus conocimientos y experiencia, no los tenía ningún productor de la industria. Ni graduado, ni con conocimientos empíricos. Era infinitamente vano, aunque también muy agudo y trabajador. Pero si bien tenía estas dos últimas virtudes, entre otras, parecía olvidar que era imperfecto como todo humano. Y como tal, proclive a equivocarse y a fallar.