Engaño cruel
Basada en hechos reales
Rosaura era una niña delicada, hermosa, de pelo negro, ojos muy grandes, nariz perfilada, labios delgados y tez clara. Vivió gran parte de su vida en un pequeño paraje de la ciudad de Bonao, llamado Maimón. Estudió sus primeros años en una escuelita para niños que abarcaba de primero a cuarto grado de la primaria. Disfrutaba mucho el paisaje, jugaba con frecuencia, pero, sobre todo, era muy aplicada y al parecer amaría la lectura. Sus padres, el señor Luis José Rojas y la señora Yolanda Castillo, se sentían muy orgullosos de ella, siempre hablaban de lo bien que los hacía sentir.