¿Qué les dice Dios a los jueces judiciales?
En esta singular obra, única en su género, la magistrada Ana Milka Acosta Collado logra colocar en el papel una excelente visión ética y cristiana que sirve de pauta a todo juez creyente de Dios para fortalecer su voluntad de actuar bien y correctamente. Aunque algunos conceptos pudieran parecer contradictorios, es un aliciente o motivación para que todo juez entienda que su labor va más allá de un simple oficio de juzgar a un imputado, sino que responde a un mandato divino de hacer justicia en la Tierra. Los jueces son garantes del ordenamiento social, de la democracia y del respeto a la igualdad de los hombres sin discriminación de ninguna índole. Esta labor del juez no siempre grata para los hombres es esencial e imprescindible en la lucha contra los males que afectan a nuestra sociedad hoy día y además para el desarrollo y la armonía de las sociedades del mundo.
Definitivamente esta obra es producto de la inspiración divina para generar conciencia y el temor de Dios en quienes aplican justicia y, por otro lado, fortalecer la voluntad de los jueces respaldando moralmente las acciones y creencias de aquellos magistrados que actúan verticalmente inspirados en el cumplimiento de la voluntad de Dios. Esta obra es un llamado de conciencia a los actores del sistema judicial en un momento, como el que vivimos actualmente, en donde parecería que la ética y los valores están perdidos. El ideario de justicia nunca será perfecto ni infalible, pero sin el temor de Dios deja abierta una brecha muy ancha para todo tipo de violaciones y malas acciones que van en desmedro del bien común.
Dr. José Luis Acosta Collado