Su voz será oída
A manera de poesía
Si oyereis hoy su voz, tu corazón no endurezca, Dios no
quiere que perezca, por eso quiere que obedezca. Su palabra
Él nos ha dado, una y otra vez nos ha hablado, hasta en
sueños ha revelado lo que quiere que vivamos.
Y como Habacuc dijera, eso mismo te comento, necesitamos
avivamiento en medio de estos terribles tiempos. Oh, Dios
mío ven, y como antes tu obra aviva, que veamos maravillas,
y haznos vivir en obediencia, para que nuestra vida sienta
tu poder indescriptible.
No seamos como aquellos que sus corazones endurecieron,
y por eso allí cayeron, en ese rudo desierto, la promesa no
la vieron, la mayoría perecieron, sus promesas aborrecieron
hablando despectivamente, hablando mal entre ellos y a
Dios no le creyeron.