Si tan solo conocieras el proceso
El primer perdón que nosotros experimentamos es el perdón de Dios. Esto es cuando nos arrepentimos y le entregamos la vida a Cristo. Pero si hacemos un análisis, después de haberlo experimentado, nos damos cuenta de que eso no nos cualifica para estar interiormente sano. Nosotros podemos haber aceptado el perdón de Dios, pero todavía somos portadores de conflictos internos.