La espina que florece
En este nuevo poemario, el laureado escritor caribeño Carlos Roberto Gómez, versa ese “el misterio insondable de la belleza” desde su infinita creatividad y profunda sensibilidad– y nos revela la divina Trinidad del origen, la esencia, la palabra, que divide en Cielo-Axis-Tierra (o bien Dios/el Amor/el Alma [de nuestro poeta]). Este texto nos seduce e invita a un viaje reflexivo a través de su evangelio de poeta, con versos libres de maquillajes metafóricos y desnudos de lugares comunes. Estos poemas, que “hablan silencios”, transitan cual parábolas desde la génesis de su fe (en Dios, la poesía, la esencia universal), hacia el epicentro del hombre (otra triada: amar, enamorarse, esa ella), para finalmente arribar a su alma (o su esencia), que florece en nuevas triadas que definen la vida, sin dar explicaciones, pues la buena literatura es siempre un reto, una flor que surge desde la inmensidad solitaria de la palabra y sus espinas donde el “cuerpo es cicatriz de una caída desde el cielo”. El misterio de la Poesía transita estos poemas de una de las voces más genuinas y destacadas de la literatura caribeña.
–Ana María Fuster Lavín
Escritora puertorriqueña