De una pobre niñez a una feliz ancianidad
Dilecto lector o lectora:
Si te has dignado dedicar parte de tu valioso tiempo a la lectura de este pequeño libro, te enterarás de que su autor, no obstante haber vivido una niñez y una pubertad (ésta entre los diez y los catorce años) muy pobres, en él no importó el conformismo, sino el acendrado deseo y la firme decisión de esforzarse hasta lo indecible para superar aquella lamentable situación. La perseverancia y la fuerza de voluntad indesmayable, las cuales nunca nos deben faltar, lo ayudaron a
vencer serias dificultades y problemas que habrían hecho desistir a cualquiera carente de optimismo.
El autor espera, amado lector, amada lectora, que los obstáculos y dificultades que puedan presentársete no te amilanen y te impidan avanzar, sino que los enfrentarás con la firme decisión de lograr tus propósitos y la meta que te propusiste alcanzar.