Centrados
Reordenando nuestra vida entorno a la Persona de Jesucristo
Recuerdo con mucha claridad una frase muy conocida por los atletas, especialmente los que practican baseball, tenis, kickball, football, soccer, voleibol, tenis de mesa, golf, entre otros deportes. La frase es “Mantén tus ojos en la pelota todo el tiempo”. Y recuerdo esta frase porque la escuché durante años mientras practiqué baseball. En el idioma inglés la frase contiene aún más énfasis en el objetivo central que perseguimos: “keep your eyes on the ball all the time”, traducible como “mantén tus ojos sobre el balón, no solo en el balón sino “sobre el balón”, lo que implica un nivel de centralización del sentido del enfoque intencionado y firme. En la Biblia encontramos una idea muy parecida en el libro de Hebreos: “Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante. Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y él es quien la perfecciona” (Heb 12:1-2 DHH subrayado agregado). Así como un bateador necesita desesperadamente incorporar a su rutina de bateo la destreza de mantener sus ojos fijos sobre la bola desde el momento en que esta sale de las manos del lanzador, hasta golpearla con su bate si desea ser exitoso en su vocación atlética, de igual forma, la única manera en que los cristianos podremos vencer en esta carrera de la fe hacia una eternidad con Dios es manteniendo nuestros ojos fijos en Jesús, es decir, vivir centrados en Cristo.