Yo soy el buen pastor
Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. Pero
el asalariado, que no es pastor, a quien no pertenecen las ovejas, ve
venir al lobo, abandona las ovejas y huye, y el lobo hace presa en ellas
y las dispersa, porque es asalariado y no le importan nada las ovejas.