Huellas de un Ministerio Pastoral
Todos los hombre que en su momento hicieron
historia, impactaron ciudades, países y campos
a través del poder de Dios. Mi historia inicio en
un punto clave, ese punto de partida se identifica como
una marca, una estampa, su nombre es, el llamado de
parte de Dios.
El propósito de Dios en mi vida
La pasión, el fuego, la llama del Espíritu Santo eran
evidente en mi vida, no me cansaba de orar y leer la
Biblia, no encontraba otro espacio en mi vida que no se
ocupara en los asunto del reino.
Mi oración ferviente era para que Dios me usara y
cumpliera sus propósito en mi vida, sentía que mi vida
era un propósito de Dios y que estaba a punto de entrar
en la zona de mi destino espiritual.
Estando sentado todos los domingo en la Iglesia católica,
soñaba con ser un sacerdote, me imaginaba con los
vestuarios y administrando la misa los domingos en mi
Iglesia de Can Belén. A pesar de que vivía sumergido
en el pecado, buscaba darle sentido a mi vida; sentía
que mi vocación era religiosa, no sabía por qué me
inclinaba en esa dirección, no sabía identificar la marca
del propósito de Dios en mi vida.
HUELLAS DE UN MINISTERIO PASTORAL Emanuel Suero
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Todos hemos venido a este mundo con una asignación,
todos hemos venido a este mundo con una misión.
El día que Dios permitió que usted naciera, antes de
gritar, antes de tomar su primera porción de alimento
sobre esta tierra, ya en su ADN estaba la estampa del
propósito de Dios. Desconocido para usted, pero el que
te diseñó, el que te creó, el que te formó sabe el día, la
hora, el mes y el año en que ese propósito será revelado
y desarrollado en tu vida.
Solo cuando experimentamos un verdadero encuentro
con Dios, el Espíritu Santo nos revela cual es el propósito
de Dios para nosotros. Un verdadero encuentro con el
Creador de los cielos y de la tierra, y de todo lo que
en ella existe, produce en nosotros un cambio de 360 grado.