La realidad de una empresa millonaria
Jayson llegó hasta la Iglesia con la pancarta para un
evento. Enseguida el Espíritu me habló diciéndome:
“él no debe hacer ese evento”. Nuestra relación pastoral apenas estaba comenzando. Le dije: “Habla con tu
esposa y me llamas”.
Sin pensarlo dos veces, él me llama y me dice: a “Margie no le parece bien esa actividad”. Aproveché la situación y le dije: “Me parece que no saldrás bien de
tu actividad, el Espíritu me lo dijo”. Lo próximo que
supe es que canceló la misma sin importar el qué dirán.
Se ahorró miles de dólares.
La historia que leerán es también “sin importar el qué
dirán” y también puede ahorrarte miles de dólares.
Cuando eres comisionado para algo, la verdad sale y se
hace vida. No importa lo triste o trágica de la historia
de Jayson, hace lo necesario capítulo tras capítulo. Te
ayudará si lo permites aprender de sus errores.