El Dios que habita en Oscuridad
- Todos los seres humanos en algún momento de
nuestra vida hemos sentido la necesidad de buscar
a Dios, pero esa necesidad no se hace urgente hasta
que nos vemos frente a una situación difícil. Para
muchos la necesidad urgente de buscar a Dios se
presentó en un diagnóstico desfavorable, en una vida
destruida por los vicios, en el maltrato y el rechazo,
en violaciones sexuales, en una crisis financiera, en el
luto, en el divorcio, etc.
Cada una de esas dificultades se convirtió en su
momento, en un tiempo de oscuridad del que
pensamos se nos haría imposible salir.
La interrogante que todos nos hacemos es: ¿Cómo
Dios siendo luz habita en la oscuridad?
Siempre hemos visto a Dios como un Dios de
brillo deslumbrante (Ap.21:11; Heb. 12:29) y se nos
hace imposible creer que Dios puede habitar en la
oscuridad, pero no la oscuridad que asociamos a las
tinieblas o la fuerza del mal. Sino a la oscuridad que
cuida, enseña y direcciona.
En capítulo 20:21 del libro de Éxodo dice lo siguiente:
»Entonces el pueblo estuvo a lo lejos, y Moisés se
acercó a la oscuridad en la cual estaba Dios«. La
palabra hebrea usada para oscuridad aquí es ‘arãpel
y aparece unas 15 veces en el texto hebreo, se asocia
principalmente con una revelación divina. Se dice
que el término ‘arãpel se utiliza para expresar la gloria
de Dios velada. Se refiere a la oscuridad que envuelve
la aparición de Dios. La oscuridad mencionada en el
versículo 21 bloquea la apariencia gloriosa de Dios
ante Moisés.
Dios está rodeado por la oscuridad, no porque no
sea glorioso, sino porque su acto de envolverse en
densa oscuridad revela su cuidado hacia Moisés. De
hecho, nadie podría sobrevivir si Dios se muestra
plenamente en su gloria. Éxodo 33:2 dice que ningún
pecador en la tierra puede ver el rostro de Dios y vivir.
Por lo tanto, el Dios mayestático utilizó el velo de la
oscuridad para poder comunicarse con Moisés. Y esese mismo velo de oscuridad al que queremos hacer
referencia en el desarrollo de este libro. Entonces si
Dios es luz, como afirma ser, ¿por qué lo encontramos
envuelto en densa oscuridad?”
En primer lugar, Dios utiliza la oscuridad para cubrir
su gloria de modo que pudiese comunicarse con
nosotros. En segundo lugar, la oscuridad que rodea
a Dios reitera que es un Dios perfecto y glorioso, y
que nosotros somos pecadores. Y finalmente nos
muestra que Él tiene diversas formas de alcanzarnos.
A lo largo del desarrollo de este libro veremos como
Dios habita en medio de esas temporadas oscuras
de nuestra vida, como su poder es manifestado y
perfeccionado en la oscuridad, y como esa misma
oscuridad es permitida para atraernos hacia Él.