Hasta que la muerte nos separe
Las parejas, sin excepciones, atraviesan diferentes etapas, tanto difíciles como buenas. Sin dejar de lado ningún detalle, afirmo con seguridad que es en las etapas de grandes desafíos donde una relación duradera se fortalece. En estos momentos desafiantes, descubrimos quiénes somos realmente. Como se menciona en la película cristiana “Vencedor”, “tu identidad está estrechamente ligada a la prioridad de tu corazón”. No es lo que haces lo que te define, sino levantarte después de caer. Todas las parejas, cristianas o no, enfrentarán tormentas, vientos fuertes, tornados de desesperación, ráfagas de dudas y, obviamente, escombros de fracasos que definirán quiénes somos ante estos imprevistos.
Querido lector, te afirmo que no es lo mismo pasar por procesos con Dios que sin Él. Aunque nunca prometió que tendríamos tiempos buenos todo el tiempo, su palabra nos dice: 'En el mundo tendréis aflicciones, pero confiad; yo he vencido al mundo'. Pero en algún momento dejamos de confiar en Él, ya seas cristiano o no. Nunca estás fuera de su misericordia, ya sea en tu matrimonio o en tu relación en construcción.
Este libro te guiará en la dirección correcta cuando estas tormentas lleguen. Llámales como quieras: procesos, pruebas, desiertos; todos tienen un propósito en tu vida, aunque no lo entiendas al principio. El talento se forma en la tranquilidad, pero el carácter se forma en la tempestad.