Estado de Derecho, Institucionalidad e Independencia de poderes en la evolución histórica de la sociedad dominicana
Del estudio de la evolución de las instituciones democráticas en la sociedad dominicana, desde la proclamación de la independencia en 1844 hasta nuestros días se deduce la incapacidad de las fuerzas sociales en presencia de organizar y consolidar un verdadero Estado de Derecho sustentado en los principios de la división y separación de poderes. Estos principios, formulados inicialmente por Montesquieu y acogidos por la constitución francesa, norteamericana y latinoamericana de finales del siglo 18 y en las primeras décadas del siglo 19, fueron incorporados como modelo de la organización del Estado dominicano. Sin embargo, en los 180 años de existencia de la república no han tenido sustentación práctica, salvo en fugaces momentos de nuestra historia consolidando las bases de la hegemonía del poder ejecutivo sobre los demás poderes y cuyas raíces ideológicas se mantienen y no acaban de soltar sus amarras con una cultura del predominio del personalismo, autoritarismo y continuismo. Del 1961 hasta el 2020 esta cultura se ha mantenido.
El objetivo final de la presente investigación era establecer las causas que han impedido el normal desenvolvimiento de los poderes del Estado y el debido contrapeso de los mismos establecidos formalmente en las constituciones dominicanas, desde la primera en 1844, pero, particularmente en las últimas cinco constituciones, o sea, la del 1966, 1996, 2002, 2010 y 2015.
El estudio pudo evidenciar que el estado de Derecho, al igual que en otros países de la América Latina, siguió las pautas constitucionales heredadas de la Constitución de los Estados Unidos de 1787, la de Cádiz de 1812 y la propia haitiana de 1805.