Luz Athany y Molly
A pesar de que la novela y el cuento infantil es un género que casi no leo y que va dirigido a una edad que ya pasé hace rato, en verdad, me pareció entretenida, conmovedora e interesante por los valores que nos inculca. Digna de una lectura obligatoria para niños y adolescentes. Una lectura ecológica. No aburre ni cansa, muy dinámica, adecuada para leerla de una sola sentada. Es bastante detallista a la hora de describir el espacio geográfico donde transcurren los hechos y como viven los habitantes de La Ceibita y otros puntos que sirven de escenario, quedando sorprendida por la mención de tantos personajes secundarios y, que a pesar de la distancia existente entre una casa y la otra, se llaman vecinos. Además, de cómo comparten sus creencias y tradiciones en momentos de ocios y la familiaridad en que vivían.