La mulata de la última fila
Este libro llega en buen momento. Hay un auge en la cuentística en América Latina. Múltiples nombres fulguran, sobre todo mujeres, escritoras que han impuesto su calidad y méritos en base a talento, sin ninguna concesión, un renombre ganado a pulso. El cuento está de moda.
Mario Lebrón llega a este libro con una dilatada vida en el teatro: actor, director, productor, hijo de una gloria de nuestras letras, aquel jovencísimo poeta sorprendido de Los Triálogos, Mariano Lebrón Saviñón, de apenas 21 años. Mario está habituado a operar con esos fantasmas que son los personajes, la ficción, las historias.