Omnia vincit Poesis / Todo lo puede Poesía
En toda acción tan compleja como la organización de un festival poético con participantes de tantos puntos diversos y distantes entran muchos componentes. Señalemos, pues, las personas (físicas o prosopopéyicas) o los grupos particulares de personas que son verdaderamente imprescindibles para la puesta en marcha del Maratón de Poesía del Teatro de la Luna de 2024.
“Podrá no haber poetas;” dijo Bécquer (y lo sigue diciendo), “Pero siempre / habrá poesía”. Por consiguiente, nuestros dos primeros reconocimientos han de estar dirigidos al mismo tiempo a esa figura mítica de la experiencia humana, la Poesía (así, con mayúscula), que llena el tiempo, el corazón y la cabeza de profundos sinsentidos y a los seres concretos, indefinibles o misteriosos, los poetas, que son el vaso de la poesía. Los poetas hacen despertar con sus palabras (actos de lenguaje) las emociones que subyacen en cada una de las experiencias del comportamiento humano (actos de vida). No hay maratón de poesía sin Poesía o sin poetas. Gracias, pues a nuestra señora la Poesía por convocarnos a todos aquí este junio y gracias a los poetas por responder a mi llamado. Más de 20 poetas recibieron la invitación de familia pobre que yo les hice llegar en nombre del Teatro de la Luna para celebrar este XXXI maratón de poesía. Al no tener los recursos de que gozan otros festivales con subvenciones de sus ciudades o sus países o de pródigas fundaciones que apoyan a algunos festivales costeando dietas o todos los gastos de sus participantes. Aunque es gigantesco nuestro corazón, son precarios nuestros recursos financieros. Ustedes creyeron en lo que hacemos y decidieron sacrificar su tiempo y parte de su capital para estar aquí. Nos sentimos muy honrados con su presencia.
Rei Berroa