Flotando sobre las cañas
Poemas con la muerte
La muerte seductora, democrática, amiga…, abre en este poemario, para todos nosotros, su gran sonrisa cómplice. Ella, ventana hacia el “el solemne concepto del jamás”, se anima en estos versos, por singular contraste, a hacer brillar la vida, a intensificarla y embellecerla de tal modo que la gran O de burla del temido ataúd se redime en una carcajada, y, cual nave insensata, flota sobre las cañas que eterniza el recuerdo y verdea la nostalgia.
Otra vez, el poeta deja su alma en los huesos —alegoría nunca mejor usada— para ofrecerla ante el gran espectáculo del mundo. Trozo a trozo, arranca pedazos de sí mismo y los obsequia en poético festín, extraña música que abrazando la nada, naciendo hacia el dolor, enciende allá en lo hondo una chispa indeleble que es, tiene que ser, renacimiento y esperanza.
Potente, visceral, íntimo hasta las heces, este nuevo poemario sale a bailar merengues con la muerte, a dominarla bien por la cintura mientras ella se ríe, enamorada, calándonos con nuestros propios ojos, neblinosos, eternos, pronto suyos para siempre jamás.
Rafael J. Rodríguez Pérez