Mil Veces Contigo
El encuentro
Suena el despertador a las 5:30 a. m. Casi es hora
de levantarse y Lara tiene media hora para dormitar, esa
donde el sueño es más placentero. Por eso, siempre
coloca 2 alarmas, una para advertir a su cuerpo y otra
para terminar de despertar.
Vuelve a sonar
poco más!" Se queja, pero rápidamente abre sus
grandes ojos marrones al recordar que es el primer día
de clases en la universidad. Hoy comienza su vida de
adulta. Ya no vivirá con sus padres, pero no los extraña
porque es dueña de su vida ahora. ¡Así pensaba ella!
—Wiii, vivo en un bello apartamento, es miniatura pero
bello y compartido, pero, ¿a quién importa?...¡Soy
libreee! —decía Lara en voz alta, tirándose al sillón
mientras miraba su nuevo espacio como un niño al abrir
los regalos en Navidad.
Era un apartamento pequeño con dos habitaciones
y un baño, la cocina estaba en una esquina y tenía un
mesón de concreto que servía de comedor, en la sala
había un buen sofá decorado con pañuelos blancos
tejidos por la dueña de la casa, frente al sofá, había un
estante de caoba que servía de biblioteca y en el centro
un televisor con DVD incluido....................