La Supervivencia de un Niño Pobre
Una historia real
El libro sobre la vivencia de mi padre me parece una historia de superación, lucha, optimismo y, sobre todo, de mucha fe en Dios. Me impactó profundamente el hecho de que a tan corta edad tuvo que salir a trabajar para poder aportar a su hogar. Como niño, la única preocupación normalmente es estudiar y llevar una vida normal, como cualquier otro niño.
Me siento muy orgullosa de mi padre y, sobre todo, muy agradecida que Dios lo eligió para que me criara y me educara. Valoro al gran ser humano que es él, y más ahora; él es merecedor de todas las bendiciones que Dios ha puesto en su vida porque nunca perdió la fe, luchó y trabajó por lo que hoy ha construido. Todas las personas que él ha podido ayudar son testigos de que Dios siempre ha estado a su lado.
María Confesora Gutiérrez Ortiz