Líneas curvas
Líneas curvas es la imagen de la frecuencia cardíaca pero del proceso de amar en todas sus dimensiones.
Pretende ser ese lienzo que expone los trazos que van dejando las emociones mientras que voraces o sutiles avanzan por nuestras almas, traslapándolas, haciéndolas humanas.
Estas líneas no tienen forma, son indomables y son propias de quien las traza. Nos llevan, sin notarlo, al pico más alto, para caer de repente en el más profundo abismo, y resurgir. Esto a al derecho, al revés y repetidas veces. Cada proceso de sanación y amor es diferente para cada ser humano, irrespetuoso del tiempo, el mundo y sus medidas.
Nos recuerdan que el amor en esencia permanece aún mute en diferentes emociones; el amor sigue siendo amor, aunque se disfrace, aunque tome otras pieles, aunque se torne agrio el sabor, o sea dulce como las mieles. Es válido huir de él, si se regresará en algún momento a retomar su esencia. Después de todo, somos imperfectos, humanos.
Sin embargo, todo aquel que en la huida permanezca, se perderá eventual e irremediablemente dentro de sí mismo.
El amar es la única forma de sanar mientras transitamos en las líneas curvas de la vida y se constituye en esa técnica excepcional de mantener el equilibrio cuando caminamos sobre ellas.
Aceptar esta verdad, será la clave para elevar la conciencia sobre los demás tipos de líneas que en lo adelante nos proveerán los años y la existencia.