Crisantemos
(Poemas)
El asiduo lector de Giovanni Di Pietro reconocerá, desde los primeros versos de Crisantemos, el tono y la temática que definen su obra poética hasta la fecha: el imperioso deseo de alcanzar la transcendencia, encarnado en el fiero combate personal contra el tiempo y la materia. Es Di Pietro un poeta marcado por este afán, por esta prolongada lucha interna que nunca acaba de solventarse, a pesar de las ya numerosas tentativas.
Este deseo se despliega en la lucha a muerte entre la nada y la ilusión, que se poetizan y se piensan desde el estricto “juego mental” de la poesía. Cantar la nada lleva al poeta a un callejón sin salida, a esas “preguntas sin repuestas” que, no obstante, se hace de manera perenne, que ha venido haciéndose, para ser más precisos, desde que emprendiera, hace más de veinte años, el singular proyecto de transformarse en poeta. No podría ser de otro modo, pues este empeño cuestionador determina su identidad, su propio ser: “soy / el que se hace preguntas”.
Crisantemos es un breve escaparate de los temas predilectos que pueblan la poesía de Di Pietro: el dolor de la vida, el absurdo de la muerte, la desesperación metódica, la invención de quimeras, el amor extraviado, la duda, los reclamos de la carne, o el escarnio de la vejez, por citar aquellos que resultan más conocidos.