¿Agua o tequila?
Laguna Verde en Monte Cristi, República Dominicana. La madrugada del martes seis de noviembre de 1928. El cielo se desplomó sobre la tierra en un torrente interminable de lluvia sin tregua. Los estruendos de rayos y relámpagos perforaban la tenebrosidad de la noche, iluminando brevemente la oscuridad con destellos eléctricos. Las tronadas retumbaban, reverberando como un lamento en la vastedad de los cambronales. El aguacero, implacable en su caída, arrastraba consigo el lodo y todo a su paso. Las cañadas, hinchadas por la furia de las aguas, se desbordaban, inundando campos y caminos. En la oscuridad iluminada por los relámpagos, los caballos relinchaban nerviosos, sus relinchos competían con el estruendo de la tormenta.