Danzando en el fuego
Si alguien quiere saber cómo empezó el Cristianismo lo único que debe hacer es coger una Biblia y leer el libro de los Hechos de los Apóstoles. En dicho libro aprendemos la historia de cómo empezó el Cristianismo, como se ha desarrollado y como sigue; por eso el libro de los Hechos de los Apóstoles no tiene final porque todavía se está desarrollando.
Lo mismo pasa con las instituciones, las empresas etc.: tienen una historia de cómo y cuando empezaron. Algunos tienen final porque se cerraron o se pasaron a otro dueño etc., pero otros todavía siguen. Así que su historia no se ha terminado. Es esta última categoría que cae la institución llamada Niños de las Naciones. Con la Gracia de nuestro Dios, en el tiempo que este libro está escrito, dicha institución sigue su curso y está en pleno desarrollo, bendiciendo no solo a los Barahoneros sino ha alcanzado a muchas personas de otras provincias de la República Dominicana. ¿Pero cómo fue que empezó esta institución tan popular? ¿Y tan conocida, tan querida por la populación dominicana? Esto es el propósito por el cual Danzando en el fuego fue escrito.
INTRODUCCIÓN
Mientras pasaba tiempo a solas con Él, yo veía más claramente Su mano protegiéndome; en efecto yo vi Sus dos manos: “Su mano izquierda está debajo de mi cabeza y Su mano derecha me abraza”. (Cantar de los Cantares 2: 6 NVI). Sentí la manifiesta Presencia de Cristo conmigo, Su mano izquierda luchando por mí contra los horribles ataques que el enemigo de mi alma había enviado en mi camino. Y Su mano derecha cubriéndome, abrazándome. Estoy muy agradecida con Jehová de los ejércitos, Quien es mi Señor, mi Esposo y mi todo”.
Este libro es mi viaje con nuestro Señor Cristo Jesús desde 1988 hasta el terremoto de 2010 en Haití y hasta el día de hoy. El párrafo anterior explica exactamente cómo he superado los años de duda, confusión, decepción y pura alegría. Viaje conmigo desde Nueva York a Cuba, desde Cuba a Haití y luego a los Bateyes de Barahona, República Dominicana.
Permítame introducirles a muchas personas maravillosas que Dios ha puesto en mi camino para orar por mí, bendecirme con las finanzas, apoyarme en los problemas, trabajar y ayudar con el trabajo físico y darme buenos consejos bíblicos. Experimente conmigo mis victorias y derrotas. Incluso las aparentes derrotas usadas por EL y transformadas en algo grandioso que conmovió a muchos corazones y almas, llevando a muchos a la salvación.
Le doy toda la Gloria y Alabanza por este llamado y no hubiera querido ningún otro camino en la vida. En verdad, después de mi salvación, para mí la vida misionera es la mejor vida de todas.
Malou (tu amiga misionera en República Dominicana)
Los versículos de las Escrituras son de la traducción de la NVI en español a menos que se indique lo contrario y las referencias a Dios están en mayúscula (Él, AQUEL, SU, etc.) en todo este libro.