La razón sin amor
Las verdades relativas aparentan satisfacer plenitudes subjetivas que escasean en el tiempo y por su uso, confirmando que la necesidad, como condición humana, es infinita. ¿Llegaremos a encontrar la verdad que permanece? ¿Alcanzaremos la plenitud que no muere? Quizás. En este ensayo planteamos una sugerencia.