Fragmentos de una vida
Entre la conciencia y el cerebro, no se sabe, cual castiga o condena más fuerte. El cerebro, es un gran archivo.
Solo hay que escuchar la voz que sale del interior de un niño al expresar una queja o inquietud.
Ellos solo hacen preguntas de lo que tienen en su interior, al escucharle un adulto no entiende de donde le salió la pregunta.
El niño siempre elabora sus preguntas internamente, sin ningún conocimiento.