El cuento de nunca acabar
Antología de cuentos
La presente obra, El cuento de nunca acabar está compuesta por veinte cuentos, cuatro piezas de cada uno de los escritores Avelino Stanley, Rafael Peralta Romero, Emilia Pereyra, Luis R. Santos y Rafael García Romero. Afirma Esther Jiménez que: “Avelino Stanley con una narrativa defensora, que revela la discriminación racial y el sufrimiento de los inmigrantes. Su personaje más significativo es Marta, del cuento «El presentimiento», con una prosa que plasma la angustia y el dolor de quienes emigran. En otro contexto, la historia fabulada «El ciego y el ladrón» tiene dos personajes redondos, que desencadenan una trama con un final inesperado. Rafael Peralta Romero, con una narrativa humorística y de género policiaco, muestra la conciencia humana en sus relatos «Bar Tleby», «El zapato» y «Robar un diamante». De igual forma, Peralta Romero refleja la ideología y el cristianismo, cómo sus personajes mistifican y crean supersticiones de la realidad. Los relatos de Emilia Pereyra abordan la corrupción, el suicidio y lo fantástico. En este último, en el cuento «A los ojos del gato», el personaje principal se ve expuesto a una atmósfera que traspasa otra dimensión, la cual irrumpe con la realidad. En la trama un gato aumenta su tamaño y ataca vorazmente a la narradora-personaje. En la narrativa de Luis R. Santos los desenlaces son sorpresivos, muchos de sus personajes se enfrentan a la coincidencia y paradoja de la existencia. De igual forma, lo sociopolítico, lo erótico y fantástico figuran en las historias del autor. A su vez, Rafael García Romero, en el cuento «Una almohada vacía, a tu lado» narra con una prosa poética, y en segunda persona, la soledad que le ha provocado la ausencia de la amada «Tu corazón que amó y todavía ama, y que cuidas con celo, porque en él está a resguardo el nombre y los recuerdos de una mujer». La obra ha logrado la intencionalidad de crear voces difíciles de silenciar. Cada estilo y lenguaje poético de estos autores siembran la palabra imborrable, cada historia merece ser leída hasta provocar reverberaciones. La literatura dominicana tiene grandes cuentistas, algunos de los relatos de esta antología exploran esos senderos, lo que muestra que la universalidad también está en nuestras letras.