Te perdono
El poder sanador del perdón
Perdonar es universal, porque las heridas, ofensas, violaciones, injusticias, violencia, humillaciones y menosprecio también lo son. No se puede escribir este libro desde las gradas, así como no se puede trabajar con lodo y no ensuciarse. De igual forma, no se puede escribir este tema sin contar sus experiencias de perdón.
A todos nos ha tocado: Perdonar, perdonarnos, Pedir Perdón y Aceptar el Perdón de Jesús. Hablar desde las vivencias es dejar una parte de ti en las páginas escritas, es dejar una huella generacional, no solo te entiendes, sino que entiendes a los demás.
Hablar del dolor sin haberlo sentido, es hablar desde la experiencia ajena, pero haber atravesado el dolor es empatizar con el dolor ajeno. Perdonar, es la decisión intencional de dejar atrás el odio y el resentimiento, es dejar de desearle mal a quien nos ofendió y sanar el recuerdo de la herida, convirtiendo el dolor en propósito. Es dejar de vernos como victimas y tratar de encontrarle un sentido a la adversidad. Es sanar, porque de esta manera rompemos con el ciclo de la ofensa y no pasamos de ofendidos a ofensores, porque cuando nos aferramos al dolor, somos los más perjudicados. Perdonar es activar la empatia y la misericordia.