Las posibilidades del bienestar
Una guía para promover un espacio de Bienestar en la vida cotidiana
Cuando las personas logran un considerable nivel de bienestar interior, tienden de manera natural a depender menos de las cosas externas -o materiales- para sentirse satisfechas y a gusto con sus vidas.
Cada vez existe mayor evidencia científica que respalda el hecho de que a mayor insatisfacción interior, las personas suelen consumir más (objetos, sustancias, actividades o distracción), como un modo de compensar las carencias internas que todavía no han resuelto. Las empresas de marketing conocedoras de esta situacion,, se valen de la publicidad engañosa, la que promete satisfacción y felicidad al obtener determinado bien de consumo.
Esta obra pretende mostrar que obtener una vida de mayor satisfacción y bienestar es posible, sin renunciar a las aspiraciones externas, siempre que se le dé igual importancia al desarrollo de algunos valores, poco estimulados en una sociedad de consumo, como la compasión, el altruismo, la gratitud, la calidad de los vinculos personales, así como la implementacion de un estilo de vida saludable. orientado al cuidado de la salud mental, atendiendo aspectos como la nutricion, el descanso, el enfoque en los aspectos más positivos de la existencia y el entrenamiento de la mente que conduce a estados de mayor calma y tranquilidad.
INTRODUCCIÓN
Enfatizar que todas las personas buscan y procuran estar bien o conseguir el bienestar y la felicidad, en modo alguno es una generalización vana, aun cuando se observe que el camino que muchos eligen no los lleva a dicho estado. Quizá parte del extravío tiene algo que ver con la extendida creencia de que el placer puede ser un sucedáneo de la felicidad o de que la riqueza traerá siempre consigo la satisfacción. La línea que separa estas categorías puede ser muy tenue, y, sin embargo, la diferencia entre una y otra llega en ocasiones a ser considerable. La sociedad de consumo, donde pulula la ambición y el anhelo materialista, tiene propuestas muy sugerentes confeccionadas por una estrategia de marketing inteligente, capaz de desorientar al incauto sobre lo que realmente puede llevarle a una vida feliz y con más altos niveles de bienestar.
La creencia extendida de que la riqueza y el crecimiento económico son las bases únicas en las que se apoya el bienestar humano no solamente están erradas, sino que en sí misma son en gran medida responsables del malestar social que padecen muchas naciones. Si bien, los indicadores de progreso tienen aspectos positivos, en ocasiones dejan de lado elementos menos obvios que resultan constitutivamente igual de relevantes a la hora de hablar de bienestar. Esto se puso de manifiesto hace unas cinco décadas atrás cuando el economista estadounidense Richard Easterlin publicó las conclusiones a las que arribó tras varios años de investigación, donde enfatizó la no existencia de una correlación estrecha y constante entre riqueza y felicidad en los países desarrollados o en las exploraciones más recientes del economista británico Richard Layard que sugieren que los habitantes del llamado primer mundo no son más felices que otros de lugares menos favorecidos. Efectivamente, son cada vez más los autores que vienen observando que la abundancia material, por sí sola, no lleva apareado en igual medida índices más elevados de satisfacción personal. Lo peor de todo ello se encuentra en que muchos datos proyectan que la bonanza económica tampoco se correlaciona con mayor nivel de salud mental, pues según informes de la Organización Mundial de la salud (OMS), las cifras de estrés, ansiedad y depresión son impresionantemente altas en muchas naciones que han logrado gran desarrollo económico. Todo esto plantea la necesidad de complementar el círculo de la realización personal enfocándose en aquellas áreas igualmente significativas que hacen que un individuo esté más satisfecho consigo mismo, independientemente del entorno en que debe de desarrollar su experiencia vital. Sobre esa brecha, que engloba algunos de los aspectos más trascendentales de la vida y que hace que una persona pueda estar positivamente a gusto con su existencia, trata este libro.
El objetivo central de este libro tiene como foco principal crear vidas mejores, más satisfactorias, al enseñar estrategias que contribuyan a desarticular patrones de comportamientos, de hábitos, de reacciones emocionales y de creencias inoperantes, sustituyéndolos por otros más saludables que ayuden a alcanzar un mayor nivel de bienestar y por consiguiente de felicidad personal. Al obtener un estado de equilibrio psicofísico óptimo se genera un círculo auspicioso de reforzamiento: mejores hábitos predisponen a una salud mayor; más salud facilita conductas, pensamientos y emociones que nos encaminan a un mayor bienestar personal. Para todo esto será requisito previo adoptar algún protocolo o programa que ofrezca herramientas que permitan el propósito referido. En ese sentido proponemos una estrategia de varios pasos que, de acuerdo con las investigaciones y evidencias presentadas, puede contribuir con el cometido de aportar un mayor bienestar en la vida de las personas.
El contenido de esta entrega consta de tres partes, las cuales se pueden leer de modo independiente, ya que, si bien guardan relación entre ellas, no es necesaria la lectura previa de una para entender o sacar provecho de las otras. La primera parte se compone de dos capítulos. El primero se centra en abordar el bienestar social y su relación con el bienestar subjetivo. Se hace una precisión sobre los conceptos bienestar subjetivo y felicidad y se establecen las similitudes y las diferencias reales entre uno y otro.
También se realiza un breve recorrido sobre la visión más general que la economía tradicional ha tenido y tiene sobre el bienestar y se explica por qué la misma parte de un enfoque en parte reduccionista. El segundo capítulo se interna en el tema de la felicidad, el interés actual por su estudio, así como la referencia de algunas investigaciones llevadas a cabo durante las últimas décadas concerniente al tema. Los aspectos que más condicionan o afectan adversamente el estado de ánimo de las personas son descriptos en la segunda parte, específicamente en el capítulo tres, donde se detalla con amplitud aspectos generales en torno al estrés; qué lo produce y lo nocivo que puede resultar este para nuestra salud y bienestar. Los pasos a dar y las estrategias que tienen como objetivo lograr más equilibrio físico, emocional y mental, quedan desarrolladas en la tercera parte del libro, en el capítulo cuatro, e incluyen temas, grosso modo, como la importancia del sueño, la necesidad del ejercicio, la meditación, las ventajas de las técnicas de respiración, entre otros. Por último, se incluyen dos apéndices, el primero con recomendaciones complementarias sobre unas pocas acciones sencillas para incorporar durante la semana capaz de agregar un plus a nuestro bienestar total. El segundo apéndice ofrece varias sugerencias pertinentes que posibiliten una mejor puesta en práctica de todo lo previamente aprendido, así como el darle un mejor seguimiento.
Finalmente, deseamos resaltar que el trabajo nuestro se ha circunscripto a mostrar de manera general las evidencias de algunas investigaciones realizadas por la comunidad científica en lo concerniente a varios principios básicos –quizás los más importantes- que ayudan a conseguir un mayor bienestar. En tal sentido, a pesar de sentir gran placer de poder presentar esta obra a la consideración de los lectores, tal vez el poco mérito que nos asiste sea el de haber hecho una extensa recopilación bibliográfica, examinarla, organizarla y posteriormente presentarla como un sumario que permita a las personas programar un mejor estilo de vida. Sólo resta decir que los beneficios que se desprenden de seguir las directrices preconizadas aquí pueden ser contactados empíricamente por cualquiera que así lo desee, basta con que lo lleve a la práctica.