María causa de nuestra alegría
Sobre María, a través de los siglos, se ha expresado tanta belleza, se han pintado tantas pinturas hermosas, se han esculpido tantas imágenes maravillosas que me pregunto frente a este papel en blanco, ¿qué más podría nadie decir?, ¿qué más pudiera yo, en unas breves líneas decir?... y antes de tan siquiera inquietarme por mi evidente pequeñez, pienso en ella y se me alegra la existencia. Pienso en María, madre de Cristo y ella me anima con su “Si” a continuar.
“María, causa de nuestra alegría” es una respuesta que surge ante la belleza de las letanías recitadas en el santo rosario; es una búsqueda sobre los inicios de esta hermosa devoción, es una respuesta llena de agradecimiento ante tanto amor recibido y ante el deseo vivir un cristianismo auténtico y consciente; es una invitación a descubrir la belleza dentro de una fe vivida, no por repetición sino a sabiendas de repetidamente realizar los actos de devoción cada vez con más amor y que ellos nos acerquen más y más a nuestro criador; es un silencio meditado en tanta belleza encontrada y que, por tanto, soy incapaz de conformarme con solo leer las palabras sin conocer “algo” del fondo pues en cada frase se revelan hermosos misterios de gracia.