María Magdalena
De las tinieblas a la luz
Nuestro mundo vive en un proceso continuo de transformación a nivel tecnológico, social y espiritual. Los medios de comunicación son cada vez más invasivos y la información se acumula ante nuestros ojos sin que haya posibilidad de digerirla.
“Internet permite desde cualquier zona del mundo obtener más información de lo que uno necesita y enviar mensajes a cualquier parte. Se ha dado un salto de gigante, de modo que la información circula en todas las direcciones, a través de todas las fronteras, con tal rapidez que está siendo imposible su control”.
Este fenómeno, hasta ahora inédito, sumerge al que lo recibe en un estado de shock permanente, pues no le da tiempo suficiente para madurar una respuesta. Se trata del temido síndrome de sobrecarga informativa que conduce al bloqueo interior por saturación o a la parálisis por análisis