Los prisioneros de la esperanza
No todo está perdido
La autora resalta que en medio de la adversidad y cada proceso que se suscita en esta vida, hay esperanza en medio de cada situación, ser prisionero de esperanza no quita la realidad de que Dios está al pendiente de cada uno de nosotros. Hablando en primera persona la autora por medio de su testimonio destaca que no todo está perdido cuando creemos en las promesas de Dios.