Ruinas Inquebrantables
¡Tu comienzo no será tu final!
Toda historia tiene un principio. Eso es lo normal.
Es lo que vemos en películas, libros, y lo
que generalmente creemos que está bien. Sin embargo,
siempre me aferré a la idea de que Dios,
aunque es un Dios de orden, empieza sus historias
hablando del final, incluso desde el principio.
Desde el Génesis, por ejemplo, podemos ver cómo
Dios empieza a hablar de promesas que se cumplirán
al final de una historia.
En Génesis 12:1-2, Dios le dice a Abram: "Vete
de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre,
a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación
grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre. Genesis 12 -2