Morir es verse
Hay palabras que van ahuecándose,
y poetas dejándolas terriblemente solas,
culpable, el uso,
y no hay buenos buzos.
ciertos escribidores se alejan en sombra, espejo, luz, muerte, rosa.
Pero ellas persistentes taumaturgas:
El gato pobre regresa en la octava vida,
y la palabra,
con aire duplicado,
advierte: vivas vienen.