La Santidad
Por Que Sin Santidad Nadie Vera Al Señor
Desde tiempos antiguos, el llamado a la santidad ha
resonado como un eco de Dios en los corazones de
aquellos que han sido apartados para un propósito. No
es un camino para todos, sino para los escogidos, aquellos
que han decidido responder a la voz que clama en lo
profundo de su ser: “Sed santos, porque Yo soy santo”
(Levítico 11:44).
Pero, ¿qué significa realmente la santidad? Para muchos,
es una carga muy pesada, una lista interminable de reglas y
restricciones. Para otros, un concepto abstracto, reservado
solo para unos pocos. Sin embargo, la santidad no es un
peso, sino un sendero. No es una imposición, sino una
invitación. Es un camino de transformación en el que
cada paso nos acerca más a la naturaleza de Aquel que
nos llamó.