Porque hay huellas tuyas en mi jardín
Cada poema es un canto a la vida en contacto con esferas superiores del ser y la con ciencia. Algunos tienen el aroma de una plegaria, un ruego, una tristeza que proviene de un vacío inevitable, el sufrimiento que provocan los niños que lloran, o las mezquindades humanas que nos
hacen sufrir. El niño que sueña es una imagen que se repite a lo largo del libro, como símbolo de la indefensión de los más vulnerables