Mil armas para derribar fortalezas
Dar golpes al aire deja como resultado la pérdida inequívoca frente a cualquier batalla a la que nos enfrentemos. Cuando se golpea al aire es porque no se conoce contra qué o quién se pelea, esto conlleva que a pesar de pasarnos la vida batallando, nos mantenemos lejos de alcanzar victoria.
A lo largo de nuestras misiones, estamos expuestos a la victoria o a la derrota; y la realidad es que ambas posibilidades están en nuestras manos. En cada guerrero está la determinación de ganar o de perder una batalla. La diferencia radica, en que unos se aferran a ganar como su única opción, más otros se cargan de excusas y justificaciones, las cuales le sirven de escudo a la hora de rendirse.