Candela.
Conocí a Andrés Farías en un conversado que sostuve con él a propósito de lo que, suponía, sería su entrevista en Bao Radio. No fue una entrevista al uso. Andrés tiene una curiosidad de roedor y, en esa época, llevaba el pelo mamey. Lo de curiosidad viene por su actitud hacia mis preguntas: usualmente me contestaba con otra, y sus respuestas estaban invariablemente bien pensadas. Resultó que, al término del conversatorio, no queríamos que se acabara.
Entre los aspectos que tocamos estaba un hecho harto conocido por guionistas, críticos, realizadores y gente de cine: una cosa es la película que escribes, otra la que filmas y una muy distinta, la que editas. Lo que sucede en el medio y hasta el final es cine.
Como director de cine, Andrés acababa de realizar Candela, una extensión de su cortometraje Tiznao. Tiznao y Candela son elucubraciones sobre la novela Candela, de Rey Andújar. El primero es parte del trabajo de término de los estudios en la eictv de Cuba, en San Antonio de los Baños. Andrés realizó también estudios en Madrid. El término «elucubraciones» lo empleo aquí con toda la alevosía de que soy capaz. Uno se pregunta si es necesario el material escrito por Andújar para concebir la película Candela, partiendo de las diferencias existentes e inherentes a la adaptación cinematográfica de la novela... desde la novela.