Presencia del espíritu santo
Guiado por su luz
En lo que escribo, se deslizan muchas reflexiones impulsadas por el fuego del Espíritu que habita en mí, ajenas a todo enfado, queja o interpretación maliciosa, callando todo aquello de lo que no me siento capaz de referirme con propiedad. Bastando no solo con desearlo, sino con el firme propósito de hacerlo. Sin estas condiciones y sin el celo por la verdad, habría sido imposible llevarlo a cabo, sin anteponer la satisfacción personal a la utilidad para los demás.