Reset
¿Alguna vez has sentido que la vida te da un giro de
360 grados? Un día todo parece ir sobre ruedas, con sus
momentos bonitos, otros no tan chéveres, y de repente, ¡zas!,
te quiebras. Es un caos total, ¿verdad? Un desorden que no
sabes ni por dónde empezar a organizar.
Pero es justo ahí, en ese punto exacto de la vida, donde
se esconde la oportunidad de permitir que Jesús entre en tu
casa. Y no hablo solo de la de cemento y blocks, sino de esa
que llevas por dentro: tu corazón, tu mente, tus emociones.
Él llega para poner cada cosa en su lugar, para llenar esos
huecos que nadie más puede.
Mientras ese "acomodo" sucede, te darás cuenta de
algo increíble: de qué material estás hecho. Verás tu fuerza,
tu capacidad. Y de esa misma fortaleza, empezarás a abrir
brechas. Esas brechas son los caminos que te llevan a terminar
todo aquello que un día dejaste a medias, a cerrar ciclos que
pensaste inconclusos.