Antes del Siempre
Lo más real no pasó todavía… aún lo estamos soñando.
Hay libros que se leen con los ojos y otros que se leen con el corazón. Antes del siempre pertenece a esos que duelen y salvan al mismo tiempo, porque está hecho de lo que somos todos: de pérdidas y hallazgos, de abrazos que nos faltan y de recuerdos que nunca se van. Aquí está la voz de quienes han amado hasta romperse, de quienes han llorado en silencio, de quienes han reído aunque por dentro se caían en pedazos.
Cada cuento, cada microcuento, cada verso es una herida abierta que se vuelve cicatriz, y al mismo tiempo una caricia que nos recuerda que aún seguimos vivos. Este libro es un espejo: en él se verá quien alguna vez esperó y no llegó nadie, quien alguna vez besó sabiendo que era el último beso, quien alguna vez sintió que la vida se le escapaba de las manos y aun así decidió seguir.
Antes del siempre es un grito callado, un desahogo que no pide permiso. Es la voz de la infancia que todavía late en nosotros, la del amor que no se rinde, la del miedo a perder lo que amamos, la del sueño de ser eternos aunque sepamos que no lo somos. Aquí caben las madrugadas solitarias, las calles vacías, las canciones