La Voluntad De Poder
Los Partidos y la Democracia Que Necesitamos
De Dios, quien es la personificación misma del Poder Absoluto, se nos dice que su acción no conoce un límite distinto al impuesto por su propia voluntad. Todo cuanto desea, ya es. Las personas, a imagen y semejanza del Creador, podemos imaginar realidades alternativas a la nuestra, extendiendo hacia ellas nuestra voluntad y sus efectos. Sin embargo, bien pronto descubrimos que, en nuestro caso, el mundo material se nos resiste, la naturaleza no nos obedece, otras voluntades se oponen y que, a diferencia de Dios, somos, por lo general, incapaces de materializar perfectamente y cuándo nos lo proponemos, nuestra voluntad.