Prosperar Es Mi ADN
Fui creada para prosperar, lo supe
el día que Dios me hablo en sueños.
Fue una palabra directa del cielo (Tu
por la fe vivirás), desde ese entonces
no he tenido un empleo secular. No
porque no pudiera, sino porque El
Señor me llamo a otro estilo de vida uno donde Él es mi
fuente, mi guía, y mi sustento.
Vivir por fe no es excusa para la comodidad. Es
una entrega radical. Significa mirar a los ojos al sistema
del mundo, con sus reglas, sus carreras, y miedos, Y decirle
con firmeza Mi provisión viene de arriba.
Para vivir así, algo tuvo que despertar en mí. Y
ese algo fue mi ADN prospero. Todos nacimos con una
asignación divina de tener la bendición de Dios. La escasez
es aprendida, pero prosperar es natural cuando nos
conectamos con la identidad divina.
El ADN prospero no es genética, es espiritual. Es
el código divino que Dios sembró en cada uno de sus
hijos. Estamos creados para avanzar, conquistar, establecer
su reino, no para mendigar. Tu ADN prospero es
la marca de Dios en tu interior que te recuerda que no
eres esclavo, ni víctima, ni huérfano. Tienes identidad en
JESUS, tienes herencia.