La amistad de nieve y sol
En Boston vivían dos amigos muy diferentes: Nevín, un zorro blanco que anunciaba la nieve, y Solín, un colibrí dorado que avisaba la llegada del sol. Cada uno tenía un don especial, pero lo más valioso era su amistad. Una vez al año, en la Noche de las Estaciones, bailaban juntos uniendo el invierno y el verano, regalando a los niños un día perfecto para jugar. Desde entonces, los pequeños buscan las huellas de Nevin y el brillo de Solín, recordando que la verdadera amistad no está en ser iguales, sino en complementarse y cuidar uno del otro.