Como La Oruga y La Mariposa
Una historia de la vida real de Ameraidy Suero Lorenzo
En una ocasión, sosteniendo una de tantas conversaciones con una vieja amiga, le
contaba que estaba pasando por un ciclo de insomnio. Menos mal que fue un insomnio
agudo, porque tuvo corta duración, y esos episodios aislados de dificultad para
dormir pronto desaparecieron. Mientras charlábamos, le pregunté si a ella le había
sucedido lo mismo alguna vez, pues yo ya llevaba unas dos semanas sin poder dormir.
Mi amiga me respondió: ¡Sííí, claro!