El arte de las 2h
Yo interpreto y luego explico
Interpretar la Biblia no es simplemente leerla, es oír a Dios hablando en cada línea. La hermenéutica bíblica es más que una técnica: es un arte espiritual que demanda reverencia, discernimiento y entrenamiento. Si predicar es hablar desde el cielo hacia la tierra, entonces interpretar es subir al cielo a través del texto para escuchar lo que Dios está diciendo.
El error más común de muchos creyentes y ministros no es que no lean la Biblia, sino que la leen sin interpretarla correctamente. Y cuando el texto se interpreta mal, el mensaje que se predica puede ser impreciso, incompleto o incluso dañino. Por eso es urgente volver a la esencia: aprender a escuchar la voz de Dios entre líneas, respetando el texto, el contexto y el autor original, sin perder la revelación del Espíritu que actualiza la Palabra en nuestro tiempo