Dios me creó libre
¿Por qué hacer su voluntad?
Frinette trata muy bien el tema, ya que recoge el sentir de la Iglesia a través de su doctrina, refiriendo algunos documentos y la opinión de algunos Sumos Pontífices. Comentando a san Juan Pablo II, afirma que la libertad es la medida de la dignidad y de la grandeza del hombre, algo que refleja cómo la libertad está ligada necesariamente a la interioridad humana.
El ser humano es creado a imagen y semejanza de Dios con el don de la libertad, aunque es participada por el mismo Dios desde la misma ley natural (la participación de la ley eterna en el ser racional).
Ya desde los griegos sabemos que algo característico del hombre, que lo diferencia de los demás animales y seres vivos son las facultades de la inteligencia y la voluntad, que emana esta última de la libertad.