Corazoncitos Corazoncitos
Porque crecí junto a mis hermanos, ese regalo de Dios convertido en fresco manantial de amor y ternura.
Porque mis primeros amores, mis payasitos rumberos como un día osé llamarlos, eran pequeñines de maternal y del kínder.
Porque tantas, tantas veces entoné la canción “pajarillos sin alas son esos niños, que han menester los pobres pan y cariño”.
Porque hay a mi alrededor y en todo el mundo tantas vidas necesitadas de atención y consuelo.