Puleobro
Puleobro (palabra inventada por el autor) no solo titula esta exquisita muestra, si no que exhibe la capacidad creadora e inventiva que posee nuestro poeta jugando con la lengua y rompiendo los esquemas de lo establecido en lo semántico y hasta en la rigurosa semiótica que delimita
lingüísticamente a la poesía.
Nos sorprende cómo el escritor circula de lo ordinario a lo sublime
en expresiones como" Qué cara tú tiene" y a seguidas le agrega
esta sublimidad "como la rama vaivén el viento su voz". Es como
una descarga sonora de lo cotidiano al abismo del arquetipo que
nos golpea y pone a pensar.
"Puleobro" tiene recurrentes temas como la nostalgia, la quimera,
la esperanza, el horizonte, el intersticio y el vestigio. La idea, en
una nebulosa alma de quimera y torbellinos emocionales que
resume, tal vez" el vuelo del poeta ante las cenizas de la soledad".